20110804

DESTELLOS

ilustración de G. Pacheco

La idea del ser humano como náufrago eterno, como pájaro de Lorca, el mundo como un sueño, como un sueño que navega en una botella en alta mar (être égaré,), al garete, jamás sabremos si llegará a alguna playa pero soñamos con ello, tal vez para imaginar y para desear que alguien, en algún momento, leerá lo que un día escribimos y no sentirnos tan solos.
La promesa en la escritura, en los libros, es justo esa botella que hace flotar nuestra vida.
être égaré
Gabriel Pacheco en su Rinoceronte

20110727

A UNA NIÑA

acrílico y lápiz
original 32 x 42 cm

El árbol ha entrado por mis manos,
la savia ha subido por mis brazos,
el árbol ha crecido en mi pecho
-Descendentes
las ramas crecen fuera de mí, como brazos.
 
Árbol eres,
musgo eres,
y las violetas en el viento eres.
Un niña –tan volátil- tú eres;
y para el mundo todo esto es un delirio.

Ezra Weston Loomis Pound
Estados Unidos 1885 – 1972

20110724

SOBRE LA LECTURA

Mi interés por la lectura, por los caminos alternos que ofrece para ayudar a que uno se construya, o para que se reconstruya en la adversidad, se debió a que yo sabía mucho de eso. Sin embargo, curiosamente, ese saber se hallaba oculto dentro de mí. (...) No solía decir nada de esos objetos que me han acompañado siempre, de esas librerías que necesito visitar varias veces por semana, donde quiera que me encuentre. Fue solo cuando escuché a algunas personas narrar los libros ilustrados de su niñez o las novelas de aventuras de su adolescencia, o cuando leí algunos recuerdos de lectura redactados por escritores, cuando mi propia memoria comenzó a tomar forma.

Michéle Petit
socióloga y antropóloga francesa

Una infancia en el país de los libros
OCÉANO Travesía
México 2008
Colección Ágora

20110721

SOBRE LA ESCRITURA

...La escritura de obras de ficción es un arte del tiempo: a través de ella los acontecimientos se suceden, se ponen en marcha cambios; en otras palabras, la ficción cuenta historias. Y, a través de esas historias, nos conocemos a nosotros mismos y a los demás. Un país sin historias sería un país sin espejo: no proyectaría ningún reflejo, y ello llevaría, en el mejor de los casos, a una existencia fantasmal, sombría. "¿Quién soy?", se preguntarían los ciudadanos. Y no habría respuesta. Un país así tampoco tendría corazón, pues la escritura es un arte de emociones. En una era de especialización, sólo el arte puede mostrarnos la totalidad del ser humano en sus muchas variantes.

Margaret Atwood
Canadá 1939

SOBRE LOS LIBROS

"...Yo estaba atontada y fue así como recibí el libro en la mano. Creo que no dije nada. Cogí el libro. No, no partí saltando como siempre. Me fui caminando muy despacio. Sé que sostenía el grueso libro con las dos manos, apretándolo contra el pecho. Poco importa también cuánto tardé en llegar a casa. Tenía el pecho caliente, el corazón pensativo..."

fragmento de:
Felicidad clandestina
Clarice Lispector
Ucrania 1920 - Brasil 1977
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...